La travesía por mar y el fin de la etapa 1

La ruta panamericana es la carretera mas larga del mundo la cual comienza en Ushuaia Argentina y termina en Alaska USA atravesando a su paso casi todos los países del continente americano. Esta ruta se encuentra interrumpida entre Colombia y Panama por una vasta selva denominada el Tapón de Darrien, zona impenetrable que ha servido de frontera natural entre sur y centro América. Por décadas se ha discutido el si construir o no una carretera a través de este tramo para poder terminar la panamericana pero aspectos como la guerrilla, el narco tráfico, la migración o la destrucción de una zona protegida habitada por indigenas han impedido que dicho proyecto se lleve a cabo.

Todos aquellos que deciden viajar a través de la ruta panamericana se encuentran con esta situación, es decir el cómo cruzar desde Colombia a Panamá ( o vice versa). Las alternativas se reducen a enviar el vehículo como carga en un contenedor marítimo, cómo carga aérea (en el caso de las motos) o trasladando la moto en un barco cómo este, el Stalhratte (rata de acero).

El Stahlratte es una embarcación de bandera alemana la cual fue construida en 1893 en Holanda. El barco fue fabricado con fines pesqueros, originalmente impulsado ciento por ciento a vela hoy cuenta con motor el cual sirve de apoyo a la navegación. Con el correr de los años esta embarcación ha cambiado de dueño en varias ocaciones hasta que en principios de los ochenta pasó a pertenecer a una fundación sin fines de lucro cuyo objetivo es el preservar esta  joya del mar.

La tripulación está compuesta por el “Kaptain Ludwid” de nacionalidad alemana, Anna de nacionalidad holandesa y Edwin colombiana quienes juntos navegan por el mar caribe distintas rutas dependiendo de la época del año, siendo Colombia, Panamá, Jamaica, Mexico y Cuba los destinos que frecuenta.

La travesía comienza en Cartagena, ahí le entrego la moto al capitán Ludwig quién con mucha destreza la sube a un pequeño bote el cual la traslada hasta hasta la embarcación mayor la cual se encuentra anclada en dicho puerto, en donde es cargada utilizando utilizando uno de los huinche de la nave. Una vez a bordo la moto es tapada con una carpa y atada a la nave para evitar que esta se moje y mueva al navegar.

Moto atada a la nave

Al día siguiente a las 08:30 nos espera el capitán en el muelle para embarcar con la intención de zarpar antes de las 10:00 AM. Al poco rato nos enteramos que la falta de un documento requerido por la autoridad portuaria nos impedirá zarpar ese día como estaba previsto. Dada esta situación, el capitán nos ofrece permanecer en el barco con traslados a tierra en caso de requerirlos además de comida y todo lo necesario para hacer la espera más grata. 

Durante a espera conocí a una pareja de brasileños (Camila y Juliano) quienes llevan viajando ya 6 meses en moto. Salieron desde el sur de Brazil hasta Ushuaia para seguir luego rumbo norte. Hicieron la carretera austral, cruzaron ya varios países de Sudamérica y ahora se encuentran en el mismo barco que yo con la intención de continuar su viaje desde Panamá hasta Alaska.

@ushuaska

Durante la noche se aprecia Cartagena desde el mar, en el ambiente 30 grados de temperatura, embarcaciones de todo tipo entrando y saliendo del puerto con luces, música fuerte y gente bailando nos señala que la noche de viernes se vive intensamente en el lugar.

Cartagena de noche vista desde el mar

Al día siguiente nos enteramos que el documento se encuentra en camino pero que este no llegará sino hasta la tarde. A eso de las 17:30 horas con todo en regla zarpamos hacia nuestra primera parada, las Islas de San Blas ubicadas en la costa de Panama a unas 30 horas de navegación.

Para quienes no están acostumbrado a navegar en alta mar en embarcaciones pequeñas, las 30 horas se hacen eternas. Si bien en ningún momento sentí ganas de vomitar, estuve mareado prácticamente todo el tiempo. Según me dice la tripulación, las personas en promedio les toma 3 días habituar su organismo a tanto movimiento.

Sin contratiempos navegamos a través del mar caribe. Si bien la nave navega con piloto automático, la tripulación se turna la guardia cada 4 horas para mantener visibilidad sobre las aguas y el entorno.

Por la tarde del día sábado luego de haber navegado ya por unas 20 horas, un helicóptero comienza a volar bajo y en círculos al rededor nuestro. Después de varios giros, un llamado por radio desde el helicóptero solicita hablar con el capitán de la nave. Ludwig se dirige rápidamente a la cabina de mando para responder el llamado. Se trata de un helicóptero norteamericano el nos pregunta desde donde zarpamos, hacia donde nos dirigimos, que llevamos, etc, en busca de alguna situación sospechosa (drogas, tráfico de personas, armas, etc). El Capitan responde a todas las preguntas con cortesía las que al terminar culminan con un agradecimiento por parte del helicóptero para posteriormente retirarse. 

Helicóptero norteamericano en aguas internacionales

Por la noche del día domingo arribamos al archipiélago, el capitán experto y conocedor del lugar dirige la nave a través de los arrecifes hasta el punto en el que decide fondear. Después de 3 noches arriba del barco hemos llegado a nuestro prime destino.

A la mañana siguiente muy temprano (06:00) me levanto con la intención de apreciar el lugar. Las islas y el paisaje son realmente maravillosos dejándome una grata sensación de estar en un lugar paradisiaco, situación que me hace sentir muy privilegiado.

San Blas

Durante el día, el capitán nos ofrece todos los implementos con los que cuenta en la nave para hacer esta estadía más grata. Equipo de snorkel y los kayac son los preferidos de la gente.

Por la tarde la tripulación prepara una cena especial, langostas frescas provistas por los habitantes nativos de la zonales cuales comí como si hubiesen sido papas fritas.

Por la noche todo el mundo se va temprano a dormir ya que el capitán nos informa que el zarpe a nuestro destino final está provisto para las 06:00 AM. Puntualmente Ludwig enciende el motor y dirige la nave rumbo a Cartí, pequeño puerto ubicado en el el mismo territorio de las islas (Guya Yala) el cual servirá de puerto de desembarco para nosotros y las motos.

El territorio Guna Yala si bien está dentro del territorio de Panamá, cuenta con sus propias leyes, banderas e impuestos. Todos los pormenores relacionados con e proceso de arribo a tierra firme (migraciones, tasas y apoyo poniendo las motos en tierra) están a cargo del Capitan Ludwig. Después de 3 horas de navegación ya estamos en tierra firme.

Los Guna Yala operan el desembarco

El camino desde Cartí hacia ciudad de Panamá es una ruta asfaltada llena de subidas y bajadas a través de la selva. La temperatura bordea los 38 grados con una humedad que me mantiene sudando todo el tiempo.

Camino a Ciudad de Panamá en territorio de los Guna Yala

Al salir del territorio de los Gua Yala, policías y militares panameños revisan que la documentación esté en orden, me hacen bajar poner todas las maletas en el piso para que un perro verifique la presencia de drogas. Al terminar con el proceso, me entregan la documentación, vuelvo a subir las maletas, ya estoy en Panamá.

Chequeo anti drogas en la carretera

El camino hacia la ciudad de Panamá es bellísimo, no solo por el paisaje sino también porque Panamá cuenta con una infraestructura de lujo con autopistas de primer nivel. Una vez Panamá me dirijo hacia el lugar donde la moto permanecerá guardada hasta la siguiente etapa de mi viaje. 

La Etapa 1 ha concluido exitosamente. ¡Hasta la próxima!

Video que resume la travesía por mar
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